Cuando pierdo el sueño a deshoras
Mi mente se llena de pajaritos,
y los días despuntan con aureolas.
Perro fardero que mueve su cola,
Acostumbrado a ladrar contracorriente,Ve a su amapola con luz de farola,
rezando por el momento siguiente.
Tantos desaires los cuenta por miles,
A veces dispararía sus fusiles,Aunque fuera a traición, por la espalda.
Con la piel ajada de un buen marino,
Sabe que se ha inventar su destino,su corazón es lo que le respalda.

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