Nos juntamos dos cuarentones sin experiencia,
Intentando hacer lo mejor de la mejor suma,
Nos hace tambalear la odiosa conciencia,
Extendiendo sobre nosotros una sutil bruma.
La desesperanza triunfa y se nos encabrita,
El cielo que luce es gris y sin soles,
Parece que nuestra margarita se marchita,
En nuestra portería nunca se marcan goles.
Me cuesta mucho entender lo que me dices,
Solo quiero y pretendo que te tranquilices,
Estamos al borde del borde de una gota fría.
No me seas tan descarada y no me utilices,
Por no cuadrar no son cuadradas tus raíces,
El día que las cuadres será mi gran alegría.

ResponderEliminarLa tercera estrofa es supergraciosa, lo de la gota fría jajaja....
Pero en conjunto muy bien.....